Se conserva un documento en el que se justifican los gastos que ha ocasionado, así como una orden proveniente de Logroño para derribarlo con fecha de 1886. Se indica que ese cuerpo de guardia se había levantado “durante la última guerra civil”, haciendo referencia a la Tercera Guerra Carlista, pero que como ya no tiene utilidad, conviene derruirlo porque estorba al tráfico y está en malas condiciones debido a que no se había hecho ningún mantenimiento. El derribo se encomienda al Ayuntamiento de Logroño y se le ordena correr con los gastos, pudiendo quedarse a cambio con los materiales que sobren del derribo. Se trataba de un fortín del que en ese momento sólo quedaban “…unas paredes de escaso valor…” y se consideraba que, si hiciera falta utilizarlo de nuevo, iba a ser necesario construirlo de nuevo sin poder aprovechar nada de lo que quedaba.


Art and Heritage
Traditions
Trip Ideas
Facilities and Help