Según se detalló en el proyecto que se conserva en el Fondo Histórico del Ayuntamiento, se alegó que el pueblo no tenía acceso a suficiente agua para abastecer a todo el pueblo y que, aunque existían dos fuentes en el Río de los Huertos, cada vez que el río venía con crecida, las fuentes se cegaban y dejaban al pueblo sin agua. Se calculaba que esas fuentes aportaban 8 litros de agua al día por persona, mientras que se dice que como mínimo se necesitaban 16. Total, que había que hacer algo al respecto. Se pensó utilizar los manantiales de Arcueta y Pilatos, pues así se conseguiría llegar a los 72 litros/persona al día. Se decidió traer el agua por cañería cerrada, en lugar de por canal abierto, y hacerla de hierro fundido en lugar de palastro. Para la piedra se estableció utilizar la de las canteras más próximas al municipio, de piedra arenisca amarilla, para tallar los sillares. Los caños de la fuente se harían de bronce. También consta, con fecha de 1866, el proyecto de Gregorio Lahuerta para construir una “fuente económica” con depósito de aguas en el sitio denominado Pozo del Vicario. Para pagarlo se planeaba utilizar 1.840 reales del dinero que se otorgó en 1865 al Ayuntamiento para “atender a la calamidad del cólera, caso de que invadiese la villa”. La idea era construirlo con dos departamentos, para poder utilizar uno mientras se limpiase el otro. Finalmente, en 1964 Mario Martínez Gurrea proyectó un depósito de agua en el castillo por ser el punto más alto, y es el edificio en el que ahora está la sede de la Cofradía de la Santa Vera Cruz.


Art and Heritage
Traditions
Trip Ideas
Facilities and Help